1. El neurótico no puede ver
claramente son sus necesidades o no puede afrontar la forma de hacerlo, y cómo
consecuencia de ello no puede satisfacerlas adecuadamente. A menudo se
desvaloriza tanto frente a la sociedad (a los otros) que se siente incapaz de
ejercer ninguna acción para transformarla (o vivirla de otra forma). No es
capaz de ver sus necesidades, y si las ve "no se atreve" a realizar
ninguna acción que le conduzca a satisfacerlas.
2. Alteración en la frontera de
contacto: Cuando no se tienen claros los límites de contacto con el campo (del
campo organismo-entorno) en que se vive y relaciona uno (en cada aquí y ahora).
Cuando los límites de contacto no están claros para la persona, puede ocurrir
que los mecanismos homeostáticos (de reestablecimiento del equilibrio de
necesidades) o de autorregulación no funcionen adecuadamente impidiendo el
desarrollo natural en el individuo, y su intercambio de una forma sana
(adaptativa para el sujeto) con su entorno, o también puede ocurrir que la
persona no pueda/no realice las acciones que necesitaría para restrablecer
dicho equilibrio.
3. El neurótico ha perdido (no ha desarrollado o
no tiene) la habilidad de organizar su comportamiento de acuerdo a una
jerarquía indispensable de necesidades (emocionales, sociales, físicas...): NO
LAS VIVIDAS COMO IMPUESTAS POR EL OTRO y, en realidad experimentadas como
PERJUDICIALES PARA SÍ MISMO, no de acuerdo a las necesidades introyectadas como
"adecuadas", marcadas por los agentes sociales (padres, profesores
...), en su cuestionamiento de la realidad y de la interpretación de ésta,
según su propio criterio como adulto que es.
4. Tiene grandes dificultades
para concentrarse a la hora de tomar decisiones que le afectan a él y a otros,
porque está "rumiando" los asuntos pendientes: aquellas necesidades
pendientes, no satisfechas, que lo mantienen anclado en esto, dificultándole la
posibilidad de concentrarse en otros aspectos.

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